Renegociación de la deuda a contrarreloj: el ministro Guzmán lanzaría una primera oferta agresiva la última semana de marzo
Los términos de la propuesta implicarían una tasa de los bonos ya reestructurados de apenas 3%, lo que el mercado ve como inviable para avanzar en la negociación. Los bonistas buscarán nuevamente en los próximos días tender puentes de diálogo por canales políticos
Por
Virginia Porcella
9 de marzo de 2020
El proceso de reestructuración de la deuda entró en una etapa definitoria, tras la visita la semana pasada de los fondos de inversión, tenedores de los bonos cuyas condiciones se busca renegociar. Está claro a esta altura que no se podría cumplir el cronograma inicialmente establecido por el Ministerio de Economía, según el cual a fin de mes estaría cerrada la operación por lo cual, ahora, el ministro Martín Guzmán junto con el asesor financiero, Lazard, y los bancos colocadores, Bank of América y HSBC, prevé lanzar una primera propuesta en la última semana de marzo.
(...)
Según fuentes del mercado los términos que incluiría esa oferta generan honda preocupación entre los inversores, quienes ahora esperan una propuesta que implique valores por debajo de las cotizaciones actuales del mercado. En medio de la negociación, en Economía no quisieron hacer comentarios sobre los tiempos, pero otras fuentes oficiales confirmaron que la oferta será “brava”.
(...)
Trascendió, incluso, que la
exit yield que se desprende de los borradores de Guzmán,
insinuado en el encuentro con los acreedores, se ubica en torno a 3%, lo que haría inviable según los propios fondos y analistas del mercado un avance razonable de las negociaciones.
(...)
Los antecedentes más cercanos en procesos similares de reestructuración registran una
exit yield –
la tasa que rinden los nuevos bonos tras el canje– de 10% a 12%, aunque el bajo nivel de tasas actuales permitiría aceptar varios puntos por debajo de eso. Sin embargo, el nivel planteado “sería inaceptable para empezar hablar. Con 3%, ni se sientan a discutir”, sostuvo una fuente cercana a los acreedores que participaron de la misión al país.
(...)
De hecho, en los últimos días se repite el argumento de “se pagará a los que acepten y los que no, que se queden afuera sin cobrar”. Sin lograr los mínimos de aceptación que exigen las cláusulas de acción colectiva (CACs), de 66% u 85% de los montos involucrados según los bonos, esa decisión es equivalente a caer en
default. Y, aunque con dudas, los acreedores están por ahora convencidos de que Alberto Fernández quiere evitarlo.
Renegociación de la deuda a contrarreloj: el ministro Guzmán lanzaría una primera oferta agresiva la última semana de marzo