Titoli di Stato area non Euro ARGENTINA obbligazioni e tango bond

Qui, giustamente, ognuno dice la sua opinione.
Io non voglio eccedere in ottimismo ma visto che quando si investe si deve prima di tutto ragionare sui rischi di perdita (più che sulle possibilità di guadagno) e visto che i prezzi attuali scontano
-haircut non lontani da quelli di inizio secolo
-il fatto che titoli già ristrutturati e riemessi non molto tempo fa per chiudere un contenzioso durato anni, vengano di nuovo ristrutturati
fatti, entrambi, secondo me tutt'altro che scontati, io ribadisco la mia, aldilà di qualsiasi altra considerazione :considero il rischio di perdita sui bond governativi Argentina (e meglio i K che gli M) decisamente basso e perciò investire a questi prezzi una scommessa molto ragionevole.
Poi saranno solo i fatti a dire chi aveva ragione.

Certo se lo dici una volta è un’opinione se lo ripeti all’infinito sei pagato !
 
Qui, giustamente, ognuno dice la sua opinione.
Io non voglio eccedere in ottimismo ma visto che quando si investe si deve prima di tutto ragionare sui rischi di perdita (più che sulle possibilità di guadagno) e visto che i prezzi attuali scontano
-haircut non lontani da quelli di inizio secolo
-il fatto che titoli già ristrutturati e riemessi non molto tempo fa per chiudere un contenzioso durato anni, vengano di nuovo ristrutturati
fatti, entrambi, secondo me tutt'altro che scontati, io ribadisco la mia, aldilà di qualsiasi altra considerazione :considero il rischio di perdita sui bond governativi Argentina (e meglio i K che gli M) decisamente basso e perciò investire a questi prezzi una scommessa molto ragionevole.
Poi saranno solo i fatti a dire chi aveva ragione.

Questo è un aspetto ragionevole del problema, cui mi associo.
 
Con mejor ánimo inversor, ADRs y acciones saltaron hasta 15,6%

20 Noviembre 2019

El índice líder de BYMA ascendió 3,6% a 33.421,12 unidades, producto de un mejor ánimo entre los inversores después de ciertas "señales positivas" por parte de integrantes del Gobierno electo. Los avances en la plaza local los encabezaron las acciones del banco BBVA (+8,4%); de Transportadora de Gas del Norte (+7,2%); de Ternium (+7,1%); de Central Puerto (+7%); y de Edenor (+6,6%).

Juan Pablo Marino[email protected]






Con el firme impulso de empresas energéticas y bancos que saltaron hasta 15,6% en Wall Street, la bolsa porteña extendió su racha positiva iniciada el viernes pasado, y escaló un 3,6%, a contramano de los mercados de referencia, mientras que los bonos en dólares subieron hasta casi 4% luego del contacto telefónico entre el presidente electo Alberto Fernández y la directora jefe del FMI, Kristalina Georgieva.

Producto de un mejor ánimo entre los inversores después de ciertas "señales positivas" por parte de algunos integrantes del Gobierno electo sobre la deuda, el índice líder S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) encadenó su tercera suba en fila, y trepó hasta las 33.421,12 unidades, con lo que acumula una mejora cercana al 8% desde el último día de la semana pasada (en noviembre aún acumulaba una baja del 4,5%). De todos modos, vale resaltar que el volumen diario no fue demasiado importante, y apenas alcanzó los $709,4 millones en acciones.

En la plaza local, los avances los encabezaron los papeles del banco BBVA (+9,2%); de Transportadora de Gas del Norte (+7,2%); de Ternium (+7,1%); de Central Puerto (+7%); y de Edenor (+6,6%). Por el lado de las bajas, solo BYMA operó en terreno negativo (-0,6%).

Pero en Wall Street se dieron los mayores rebotes: los ADRs de BBVA volaron un 15,6%; los de Central Puerto, un 9,1; y los de Banco Macro, un 7,3%.

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La recuperación de las últimas jornadas sorprendió a los analistas, sobre todo a partir de la caída registrada esta semana en los mercados internacionales por la escalada en las tensiones comerciales entre EEUU y China. Por eso comienzan a vincular este rebote con señales alentadoras que provienen de la futura administración. "Alguna reunión entre el futuro equipo económico y representantes de fondos de inversión internacionales, y un más comprensivo Fondo Monetario Internacional del que se creía fueron los motivos principales de la suba", comentó un operador.

En la víspera, el presidente electo mantuvo una conversación telefónica con la directora del FMI, en la cual le expresó su intención de resolver el problema de Argentina y poder pagar la deuda con el FMI y el resto de los acreedores. Este miércoles, el organismo internacional reforzó el pedido de un proyecto económico completo para volver a trabajar con la Argentina.

En concreto, la expectativa de un canje más amigable, de acuerdo a trascendidos sobre algunas condiciones de la oferta que se estaría elaborando, desató una positiva reacción entre los operadores, y así es que rápidamente los activos domésticos impulsaron otra recuperación.


En el mercado, algunos creen que a medida que se acortan los tiempos y "se oye" que se descartan las medidas más extremas, y que se busca atacar el problema de los acreedores "con buena fe", se comienza a inyectar un poco de ánimo en el inversor, en medio del clima de incertidumbre que ya lleva varias semanas.

"Las acciones habían caído durante cinco días seguidos hasta el jueves de la semana pasada producto de la falta de confianza que provocaban las declaraciones de algunos referentes del gobierno electo. Ahora parece haber una tregua, pero todo es un vaivén hasta que se definan las principales políticas del nuevo presidente", analizó el director de Proficio Investment, Rafael Di Giorno.

Desde Portfolio Personal Inversiones, en tanto, apuntan "a una zona de soporte de corto plazo que se ubica en 31.000/30.000 puntos (nivel testeado en la corrección de la semana pasada), mientras que la resistencia más inmediata de lograr la zona actual en las próximas ruedas será en 33.900-34.000 puntos en la conjunción de las medias".


Riesgo país y bonos argentinos


Frente a este panorama, el riesgo país argentino bajó este miércoles 104 unidades (4,4%) y se ubicó en 2.262 puntos básicos -muy cerca de los mínimos de noviembre-, según el índice que elabora el J.P.Morgan, luego de que la semana pasada estuviera cerca de los 2.600 puntos, nivel récord durante el mandato del presidente Mauricio Macri.

En ese marco, los principales bonos en dólares cerraron con mayoría de firmes alzas, luego del mencionado contacto telefónico entre Fernández y Georgieva. "Ante rumores de una posible reestructuración (de deuda) menos agresiva de la esperada el mercado recibe positivamente esto y los bonos suben", explicaron desde Consultatio.

Así fue como los títulos dolarizados (cotizantes en pesos) avanzaron hasta un 3,4%, tal fue el caso del Bonar 2020. Asimismo, el Discount bajo ley argentina creció un 1,4% y el bono centenario ganó un 1,7%. No ocurrió lo mismo con el Bonar 2024, que cedió un 0,6%.

Mientras tanto, los bonos nominados en moneda dura treparon hasta 3,9%, encabezados por el Bonar 2020 (AO20D).

"Las castigadas paridades de los bonos descuentan una agresiva oferta, y así es que señales sobre condiciones más amigables despiertan alivio entre los inversores. A pesar de ello, se reconoce que el proceso sería complejo - y por ello sujeto a volatilidad - al deber contar con una alta aceptación que requerirá de un plan económico integral y del FMI", sostuvo un analista.

Por el lado del tramo en pesos, los bonos operaron dispares, concentrándose el volumen en el tramo CER que además fue el de mejor performance, dejando subas de 0,3% en promedio, mientras que los floaters continúan con escaso volumen de operaciones y sin tendencia definida.

Con mejor ánimo inversor, ADRs y acciones saltaron hasta 15,6%
 
El dólar cerró estable a $62,90 por renovadas a compras oficiales y en medio del cepo

20 Noviembre 2019

El billete verde finalizó sin cambios en bancos y agencias de la city porteña, de acuerdo al promedio de Ámbito. En el mercado paralelo, por su parte, el dólar blue subió 25 centavos a $66,75.

Daniel Blanco Gómez








Con el mercado virtualmente paralizado por el cepo cambiario y con renovadas compras de bancos oficiales, el dólar cerró estable este miércoles a $62,90 en bancos y agencias de la city porteña, según el promedio de Ámbito.

En el Banco Nación, por su parte, el dólar se vendió a $62,50, mientras que en el canal electrónico se consiguió a $65,45.

En tanto, el el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), la divisa avanzó cuatro centavos a $59,73, en la rueda con menor volumen de negocios desde septiembre del año pasado.

Con escasas posibilidades de cambios en el corto plazo, la evolución del tipo de cambio mayorista se encamina a finalizar el último bimestre del año encorsetada dentro de los parámetros definidos por el Banco Central, que simultáneamente mantiene la intención de recuperar algo de los recursos propios utilizados luego de las PASO de agosto pasado”, analizó Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.

Los precios máximos de hoy se anotaron en los $59,75, seis centavos arriba del cierre previo, a poco de comenzada la sesión por efecto de puntuales órdenes de compra que justificaron el avance de la cotización.

La oferta disponible generó nuevamente presión sobre los precios que desembocó en un inicio de bajas que fue detenido por la pronta aparición de la banca pública con compras en niveles de $ 59,73. No obstante, la regulación oficial fue corrigiendo hacia abajo la cotización marcando un mínimo en $ 59,71.

El volumen negociado en el segmento de contado cayó un 26,5% con respecto al martes. De esta manera, registró un total de u$s235 millones, un nivel que no alcanzaba desde septiembre del año pasado.


Dólar blue, "contado con liqui" y MEP


En el mercado paralelo, por su parte, el dólar blue subió 25 centavos este miércoles a $66,75, de acuerdo a un relevamiento efectuado por Ámbito en cuevas de la city porteña. En el inicio de la jornada, llegó a bajar hasta los $65. De esta manera, la brecha entre dólar "negro" y oficial minorista repuntó al 6,1%.

En el mercado bursátil, el dólar "contado con liqui" cayó 50 centavos a $75,34, por lo que la brecha con la cotización mayorista se ubicó en el 26,1%.

En cambio, el dólar MEP o Bolsa saltó $1,38 a $71,73, lo que implicó un spread del 17,8% frente al precio de la divisa que opera en el MULC.


Tasa de Leliq


El Banco Central volvió a mantener equilibrada la tasa promedio avalada durante la segunda subasta de Letras de Liquidez del miércoles a siete días de plazo, dijeron operadores.

La tasa de referencia diaria de Leliq, equivalente a la tasa de política monetaria, se ubicó en un 63,003%, tras la absorción de $170.498 millones.

El Banco Central efectuó la primera subasta de Leliq por un monto adjudicado de $113.918 millones. La tasa promedio de corte se ubicó en 63,004%, siendo la mínima de 63% y la máxima de 63,01%.

En la segunda licitación, la entidad monetaria reconoció un rendimiento promedio del 63,001%, con un monto colocado de $56.580 millones, una tasa mínima del 63% y una máxima del 63,01%.

“Es de hacer notar que en el mercado de dinero quedó liberado 12.855 millones de pesos que no influyeron en el curso del dólar ya que los bancos dejaron de colocar Leliq y el dinero no tuvo ningún efecto, siendo aplicado a cancelación de deudas y/o a otros activos en pesos”, destacó Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios.


Dólar en el mundo


El dólar subía el miércoles y las monedas expuestas al comercio caían después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con una escalada de la guerra comercial y China criticó una medida del Senado estadounidense que apoya a los manifestantes de Hong Kong.

Luego de cuatro sesiones de caídas, el dólar subía un 0,1% frente al euro y a una cesta de monedas.

"Hoy la atención está en las negociaciones entre China y Estados Unidos y estamos viendo aversión al riesgo", dijo Piotr Matys, estratega de monedas en Rabobank, agregando que el proyecto de ley del Senado estadounidense en apoyo de las manifestaciones en Hong Kong podría complicar el avance hacia un pacto preliminar.

Los mercados de América Latina operaban el miércoles nuevamente con sesgo bajista, al incrementarse la aversión al riesgo derivada del recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos y China, ahora con otro ingrediente político.

El peso mexicano se depreciaba un 0,55%. Mientras que en Brasil los mercados permanecían cerrados por un feriado en San Pablo.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, dijo que le gustaría ver al dólar cotizando por debajo de los 4 reales por billete verde, una indicación que muestra que desea que la moneda local repunte desde sus mínimos históricos alcanzados recientemente.

En tanto, el peso chileno se hundía un 1,4%, ante la sostenida ola de protestas que afectan al país y que ya entraron en su quinta semana, con un saldo de muertos, destrozos y heridos. En tanto, el principal índice de la Bolsa de Comercio de Santiago, el IPSA descendía un 1%.


Dólar futuro y reservas del BCRA


En el mercado de dinero entre bancos, el call money operó al 56%. Mientras que en el mercado de futuros ROFEX se operaron u$s427 millones. Según indicaron desde ABC Mercado de Cambios, los plazos más cortos concentraron casi 50% de los negocios.

En ese marco, noviembre y diciembre terminaron operándose a $60,47 y $65,42; con una tasa de 45,22% y 84,81% respectivamente.

Agregaron que casi todos los plazos subieron, a excepción de fin de mes, y a partir de enero registraron subas de más del 1,5%.

Por último, las reservas internacionales del Banco Central bajaron este miércoles u$s34 millones y finalizaron en u$s 43.497 millones. De esta forma, en lo que va del mes crecen en u$s242 millones.

El dólar cerró estable a $62,90 por renovadas a compras oficiales y en medio del cepo
 
S&P descuenta que Argentina incumplirá pagos de deuda

21 Noviembre 2019 - 00:00

Mientras, seguirán las dificultades por controles de capital e incertidumbre sobre políticas que aplicará el próximo gobierno luego del 10-D.






“Esperamos que Argentina incumpla con su deuda nuevamente en algún momento después de que el nuevo gobierno entre en funciones. Hasta entonces, el país seguirá afrontando dificultades debido a los controles de capital y a la incertidumbre en general sobre las políticas, lo que se reflejaría en una contracción económica”, señala la calificadora S&P en su último informe sobre las perspectivas de la banca latinoamericana.

El informe concluye que América Latina está creciendo por debajo de su potencial económico y las limitadas inversiones en la región mantienen a la baja la demanda de crédito para los bancos, debido principalmente a la dinámica política y a las crecientes protestas sociales en varios países de la región.

En el caso de Brasil, señala que los bancos comerciales todavía presentan un desempeño operativo sólido debido a las mejoras en la eficiencia, las crecientes comisiones y las menores necesidades de aprovisionamiento, mientras que los bancos propiedad del Gobierno están avanzando con la agenda de la privatización y reduciendo gradualmente su participación en el sistema bancario.
Otra conclusión, es que la calidad de activos e indicadores de rentabilidad de los bancos mexicanos sigue resilientes en medio del debilitamiento de la economía y de la baja demanda de crédito.

“En América Latina preveemos otro año de crecimiento débil en 2020, aunque con una mejora moderada frente a 2019, caracterizado por los niveles persistentemente bajos de inversión y por riesgos significativos a la baja, asociados en su mayoría con la incierta dinámica política”, señala S&P que advierte que “los riesgos geopolíticos son elevados y podrían minar las decisiones de inversión si las tensiones aumentan. Algunas jurisdicciones bancarias de la región están padeciendo condiciones difíciles hacia 2020, caracterizadas por los continuos niveles bajos de inversión y por importantes riesgos a la baja, debido principalmente a la incertidumbre sobre las políticas y a la agitación política en algunos países de la región”. Al respecto advierte que “las crecientes protestas sociales en muchos países de la región podrían llevar a los gobiernos a relajar su política fiscal e incurrir en más deuda”.

Con relación a los bancos argentinos la calificadora S&P alerta por el deterioro de la calidad crediticia en la mayoría de los segmentos, con la cartera vencida en 4,7% hacia el cierre de agosto pasado (desde 3% en 2018 y 2% en años anteriores), con el crédito corporativo detrás de 100 puntos básicos de mora total. “La baja penetración del crédito y el enfoque en segmentos más formales han ayudado a mantener las pérdidas crediticias en niveles manejables”. Señala además que pese a la contracción crediticia, la rentabilidad de los bancos se ve soportada por tasas más altas sobre los créditos, e intereses de instrumentos del banco central, con un retorno sobre activos estimado en torno al 4%. La solvencia también se ha mantenido adecuada”.

S&P descuenta que Argentina incumplirá pagos de deuda
 
Negociación "fast track" de la deuda externa: la idea de Alberto Fernández

21 Noviembre 2019 - 00:00

Dos motivos potencian la aceleración: el abultado cronograma de vencimientos que se acumula desde abril y el pedido de empresas privadas para poder volver al mercado voluntario.

Carlos Burgueño[email protected]






Negociación “fast track”. Así define el “albertismo”, como un acuerdo rápido, la negociación que quiere encarar con los acreedores externos, tanto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como con los privados externos e internos.

La intención es abrir ya en diciembre el marco negociador, acelerar los tiempos con propuestas que se plantearán antes que termine 2019 y cerrar ambos acuerdos durante el primer trimestre de 2020. El motivo para abrir una negociación rápida es doble: el cronograma de vencimientos de deuda y la disponibilidad de reservas para cumplir con los compromisos programados y los pedidos que le hicieron muchas empresas privadas al propio Alberto Fernández (especialmente petroleras), sobre la necesidad de salir a colocar deuda en el exterior lo más rápido posible.

Los vencimientos de deuda externa en dólares que se acumulan entre diciembre y marzo llegan a los u$s7.651 millones, una cifra alta pero que es manejable con los niveles de reservas que, se espera, quedarán en el Banco Central al 10 de diciembre.

Según las proyecciones oficiales (en las que coincide el “albertismo”), los dólares acumulados en la entidad llegarían a los 14.000 millones, de los cuales unos 11.000 millones figuran como de libre disponibilidad y, en consecuencia, utilizables para pagar la deuda.

Reconocen cerca del presidente electo que el ritmo de compras actual por parte de la entidad ayuda y mucho a la posibilidad de recuperar los dólares de libre disponibilidad. Desde la aplicación del cepo hard ya se recuperaron unos 1.600 millones de dólares en compras diarias por parte del BCRA, y se estima que la cifra superaría los u$s2.000 millones.

Se supone, además, que habrá una aceleración en la liquidación de exportadores en los próximos días, en parte por los temores generados por las medidas que pueda tomar el próximo gobierno de encarecimiento de la presión tributaria para este sector. Con este panorama, confían en el “albertismo”, estarían los dólares disponibles para cumplir con todos los vencimientos de deuda acumulados hasta marzo del año próximo, incluyendo un pago en diciembre de unos u$s600 millones de la liquidación de intereses del legendario bono a 100 años.

El problema de los vencimientos es la aceleración que comienza en abril y se profundiza en mayo. Según el cronograma oficial, en el cuarto mes de 2020 vencen unos u$s2.890 millones, mientras que en el quinto unos u$s5.610 millones. Ambos montos suman unos u$s8500 millones, los que sumados a los 7.651 del primer trimestre suman u$s16.151 millones, un número imposible de afrontar con el nivel actual de reservas. Mucho menos sin el auxilio del FMI.

El segundo motivo por el cual se buscará un acuerdo rápido, es el pedido de muchas grandes empresas que se encontraron con Alberto Fernández en estos tiempos de, hasta ahora algo fallida, transición; y que le reclamaron llegar rápido a un acuerdo de deuda con los acreedores para poder salir al mercado a buscar financiamiento.

Especialmente están interesados en este proceso las petroleras ya radicadas en Vaca Muerta. Hubo un último caso que entusiasmó a los mercados: la colocación del viernes de la semana pasada de un bono por u$s120 millones al 5% anual de parte de Pan American Energy (PAE), operación que, más allá del monto simbólico, demostró que el mercado está dispuesto a abrir las posibilidades de colocaciones de empresas, algo prácticamente vedado hasta que el país haya despejado sus problemas de deuda por un plazo largo.

La intención del oficialismo ante la oferta a los acreedores sigue siendo la misma que hace un mes: cuatro años de plazo sin pagos pero sin quita; acelerando las negociaciones con los privados para luego presionar al FMI para que avale lo firmado con los principales acreedores financieros.

En el caso del organismo financiero internacional, y tal como aseguró este diario, no hay problemas en que continúe firme el apoyo político directo del Gobierno de Donald Trump. “Todo bien con Trump” aseguró a este diario una alta fuente del “albertismo”, asegurando que, según la visión del próximo presidente, los ruidos provocados por la situación en Bolivia no generaron alteraciones en la estrategia para el tratamiento futuro de la deuda externa del país y, especialmente, en el apoyo que Donald Trump prometió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las fuentes locales aseguran que desde la administración Trump se entendió que las declaraciones del próximo presidente sobre el aval del norteamericano al golpe y el nuevo gobierno boliviano “son cuestiones de soberanía con las que aprenderemos a convivir”, insistiendo además en que “no influyen en el apoyo de Trump al país ante el FMI”.

Las mismas fuentes afirmaron que las preocupaciones en Buenos Aires parten por otro tema: la situación del mexicano Alejandro Werner como director gerente para el Hemisferio Occidental del FMI y las dudas sobre su permanencia en el cargo. Y, en consecuencia, como principal conductor del acuerdo con la Argentina y las futuras negociaciones entre el país y el organismo.

Según la información que circula dentro de los grupos de asesores de Alberto Fernández que trabajan en la relación con el FMI, la situación del mexicano-argentino como número tres del Fondo es hoy algo endeble. La causa de esta situación es, precisamente, la ya segura caída del mega-acuerdo que el organismo mantiene con el país, lo que derivará inevitablemente en el mayor fracaso en la historia de los créditos otorgados por el FMI en toda su historia, tanto por el monto otorgado (u$s56.000 millones), lo que representa el 47% del total de los préstamos colocados.

El FMI le entregó ya al país unos u$s44.000 millones, y aún quedan pendientes tres últimas transferencias, incluyendo el suspendido giro por u$s5.400 millones que aún quedan pendientes; dinero que, por otra parte, los asesores de Alberto Fernández dudan en reclamar.

La principal defensora del acuerdo entre el FMI y la Argentina era Cristine Lagarde, quien ya no está en el organismo y dejó su puesto a la búlgara Kristalina Georgieva, la que aún no emitió opinión (al menos pública y oficialmente) sobre el futuro de la relación con el país.

Ante la ausencia de Lagarde y la indefinición de Georgieva, el responsable máximo del crédito y su caída es Werner, ya que el número dos del Fondo, el norteamericano David Lipton, siempre fue crítico de las flexibilidades que se le iban aprobando al país.

Negociación fast track de la deuda externa: la idea de Alberto Fernández

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Dos años de gracia y cierre de negociación en marzo de 2020: la fórmula del “asesor” de Alberto Fernández, mano derecha de un Premio Nobel

La iniciativa fue presentada en una reunión de la ONU, en Ginebra, por Martín Guzmán, economista de Columbia University de diálogo fluido con el futuro equipo económico y asesor de Joseph Stiglitz. ¿Un adelanto de lo que se viene?

Por Pablo Wende
21 de noviembre de 2019







Martín Guzmán es un economista platense pero vive hace 11 años en Estados Unidos, donde trabaja junto al Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. Es un profesional de consulta permanente de algunos integrantes del futuro equipo económico, como Matías Kulfas. También ha mantenido reuniones con políticos como Sergio Massa, futuro presidente de la Cámara de Diputados, y Juan Manzur, gobernador de Tucumán. Ayer habló en una conferencia que organizó la ONU sobre las posibles salidas para el problema de la deuda argentina.

La presentación de Guzmán en Ginebra se tituló: “Crisis de deuda soberana: ¿será esta vez diferente?" y analiza en detalle cómo llegó la Argentina a la situación actual en materia de deuda pública y las mejores opciones para resolver la crisis.

Los cuatro puntos principales que plantea Guzmán en ese paper son los siguientes:

- No realizar pago alguno de la deuda, ni capital ni intereses, por dos años. Esto significa que los futuros bonos que reciban los inversores que ingresen al canje no tendrían incorporados pagos en 2020 ni 2021, para comenzar con desembolsos recién en 2022.


- No se pedirán nuevos desembolsos del FMI para el pago de deuda a inversores privados. Esta postura es coincidente con la que ya viene expresando el presidente electo, Alberto Fernández, quien aseguró que no pide nuevos préstamos del organismo.

- Debe evitarse a toda costa un nuevo default y negociar de buena fe con los acreedores. El plazo máximo en el que debería concluír la reestructuración es marzo de 2020.

- La propuesta final deberá estar alineada con la necesidad de recuperar la sustentabilidad de la deuda, es decir que el Gobierno pueda enfrentar los futuros pagos. Y ésta sería una condición necesaria para recuperar el crecimiento.

Stiglitz mantuvo en el pasado varios encuentros con la vicepresidente electa, Cristina Kirchner, cuando ésta ocupaba la presidencia. El Premio Nobel siempre defendió los enfoques heterodoxos de política económica que se plantearon durante el kirchnerismo y ha sido un histórico crítico de los planes de ajuste que propone el Fondo. Su discípulo, Martín Guzmán, apunta en la misma dirección.

La idea de postergar pagos de deuda al menos por dos años ya había sido esbozada por el economista en un reportaje que había concedido a fin de octubre a Página 12. Pero ahora presentó una propuesta más global para la deuda ante un foro internacional. El planteo principal es que el país precisa un alivio en los pagos de la deuda como condición para retomar el crecimiento económico. Sólo los intereses del año próximo ascienden a casi 3,5% del PBI.

Según la visión de Guzmán, la Argentina “volverá a testear la arquitectura internacional para la resolución de las crisis de deuda”. Además, en todo momento resalta la necesidad de evitar un default de la deuda, es decir dejar de pagar en forma unilateral. También esta postura va en línea con lo que viene expresando el propio Alberto Fernández, que siempre consideró como algo muy negativo la posibilidad de entrar en cesación de pagos.

No habla en ningún momento de quitas de capital ni sugiere la necesidad de hacerlo. Sin embargo, bancos de inversión y analistas consideran que será inevitable también avanzar en esa dirección, aunque no sería algo sustancial como sucedió en la renegociación de 2005.

Dos años de gracia y cierre de negociación en marzo de 2020: la fórmula del “asesor” de Alberto Fernández, mano derecha de un Premio Nobel

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Un approccio molto soft che invita a riempire il portafoglio di bonos.
Mi chiedo se due anni sono sufficienti oppure se è solo una richiesta di tempo per rimandare la crisi.
 

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